Gwen's book

To the Last Man I Slept with and All the Jerks Just Like Him

To the Last Man I Slept with and All the Jerks Just Like Him

by Gwendolyn Zepeda

Arte Publico Press, September 30, 2004

Available at Amazon and Barnes and Noble.


Publisher's Description

Weaving her exploration of family life, love, the struggle for economic stability, and the search for a personal creative space, Zepeda’s brash voice cuts at society’s stereotypes, at once critiquing those around her and herself. Family, friends, and the unwitting strangers around her—no one is safe from her commentary.

With dark, knife-in-the ribs humor and poignant glimpses of youth and early adulthood, Gwendolyn Zepeda’s first book is the literati’s version of television variety shows of the 1970s. Chock full of sharp observations in a narrative that jumps from personal essay to a parody of romance novels to inventive fiction, this collection spans a wide range of themes: the complications of being a "half-white child of hippies born in Houston in 1971" and raised in a largely Mexican barrio . . . "How to Be a Trailer Trash Housewife" . . . and a midnight dance with a giant cockroach. Though her creations aren’t easy to behold, they are assertive, calling out Zepeda’s own lessons learned as she strives to hammer out a life. She writes in "To the Last Man I Slept with and to Everybody Else," a variation on the title story, "You wanted to be the rock star, the ninja, the cowboy in black. I wanted to be with those people so I pretended they were you. But secretly, I have always been all of those things."


Reviews


Down and Dirty: Gwendolyn Zepeda flays her characters to the bone in her debut collection of short stories

Santiago Garcia in the San Antonio Current, December 31, 2004

Excerpt:

"Boys think it's sexier when you look mean," proclaims a street-smart character in Gwendolyn Zepeda's first book, a scattershot collection of short stories entitled To the Last Man I Slept With and All the Jerks Just Like Him. That may be, but it is even sexier when you write mean as Zepeda does in this brutally candid, laugh-out-loud, feminist, barrio manifesto that sometimes reads like suggestive science fiction cross-pollinated with Tess of the d'Urbervilles.

Read the whole thing.


Gwendolyn Zepeda: nueva voz en las letras latinas

24 de Noviembre de 2004, 12:34pm ET

Birmingham (Alabama), 24 oct (EFE).- La publicación de un primer libro es motivo de regocijo entre los aficionados a la literatura, ya que entre sus páginas se esconde la esperanza de descubrir una voz nueva y una manera diferente de reflejar su realidad.

El primer libro de Gwendolyn Zepeda, "To the Last Man I Slept With and All the Jerks Just Like Him" no desilusiona.

Desde la primera página de esta vibrante colección de cuentos, Zepeda revela una voz enérgica y diferente con el potencial de transformar la literatura latina de los últimos años y despojarla de todas sus malas mañas y clichés.

Desde el largo título de esta no tan breve colección de cuentos, Zepeda expone una bravura y candidez que desde hace mucho no adornan los estantes de la sección latina en las librerías. Un título larguísimo, la combinación de géneros y voces narrativas, y una jocosidad confesional son indicios de que a Zepeda no le interesa acomodar su escritura a las reglas establecidas ni a las prácticas de probada eficacia de mercadeo, lo cual resulta en una prosa vibrante, cándida, y arrebatadamente independiente.

Zepeda no siente la necesidad de salpicar su escritura gratuitamente de términos en español o espanglish. La colección está escrita en un inglés coloquial de tono confesional marcado por un humor burlón y doloroso que, junto a la trama y el trasfondo de los personajes, basta para expresar la realidad que intenta reflejar.

REALIDAD HIBRIDA.

Zepeda se define a sí misma con una sinceridad aplastante como "la hija media-blanca de hippies" en Texas-mitad-blanca o mitad latina es cuestión de perspectiva. Su escritura se informa de la experiencia propia, de la pobreza urbana, de las dificultades familiares, de la indiferencia y del prejuicio.

Las primeras líneas la establecen como una narradora poco confiable en los detalles pero fidedigna en el sentimiento: "Cada vez que cuento esta historia es diferente. La he contado tantas veces que probablemente ya se ha convertido en una mentira. Pero vive en mí con un hongo y siento la necesidad de vomitarla cada vez que tengo la oportunidad."

La voz narrativa de los primeros textos se remonta a recuerdos de la niñez con una claridad envidiable. Zepeda envuelve al lector con sus relatos picarescos de la infancia, la pobreza que se esconde como mugre bajo las uñas de los niños y entre disfraces mal hechos para los actos escolares. El dolor de la pobreza y la marca de diferencia se convierten en un plomo sobre las alas de su personaje.

Desafortunadamente, la vitalidad del principio no se mantiene a lo largo de la colección. Como ficción autobiográfica, sus textos se informan de la miscelánea de la experiencia vivida lo cual le brinda autenticidad pero interfiere con la habilidad de edición. Como un diario de ama de casa aburrida o una carta extensa a sus hijos, aquí hay de todo: desde parodia de la literatura comercial femenina a la Barbara Cartland hasta diatribas feministas y anti-feministas. Sin embargo, la colección resulta un tanto dispareja y se hubiese beneficiado de un buen editor.

La vitalidad de su voz y la innegable habilidad de tejer historias con personajes fuertes y memorables hacen de la escritura de Zepeda una promesa de renovación para las letras latinas.

Copyright 2004 EFE.